Doña Sofía, la última reina de una época dorada, sigue marcando la historia con su papel excepcional y su creciente admiración

Doña Sofía, a los 87 años, continúa demostrando una vitalidad impresionante y una dedicación incansable a la Casa Real. A pesar de que su agenda pública parecía haber disminuido en ciertos momentos, especialmente después de la crisis que atravesó la familia real y la pandemia, ha quedado claro que su papel en la monarquía sigue siendo más relevante que nunca.

La reina Sofía, durante la imposición del Toisón de Oro

En los últimos años, Doña Sofía ha mantenido una intensa agenda pública, marcada por un equilibrio perfecto entre apoyo a su hijo, el rey Felipe VI, y su propia misión institucional. Con una combinación de discreción y apoyo incondicional, ha logrado convertirse en un pilar esencial de la familia real sin eclipsar a los Reyes, manteniendo siempre un perfil respetuoso y sin interferir en el reinado de su hijo. Cuando el rey Juan Carlos decidió alejarse de España, Doña Sofía decidió quedarse junto a Felipe VI, quien la admira profundamente.

Este equilibrio entre su rol institucional y su vida privada ha sido clave para su duradera popularidad. Según una encuesta realizada en 2023 por Sigma Dos para ¡Hola!, un notable 72,2% de los ciudadanos cree que Doña Sofía será recordada con cariño, y el 69% considera que fue una buena Reina para España. Además, la educación y el cariño que despierta entre los españoles sigue siendo su principal atributo, con un 54% de los encuestados destacando este rasgo como clave de su aprecio.

La reina Sofía con Felipe Vi en un acto de la Federación de Bancos de Alimentos

A pesar de su edad, Doña Sofía mantiene una agenda cargada de compromisos institucionales, compromisos internacionales y actividades vinculadas a causas personales que le son muy queridas. Se mantiene activa en la Fundación Reina Sofía, apoyando proyectos relacionados con la investigación de enfermedades neurodegenerativas, la protección medioambiental, y la regeneración de áreas rurales afectadas por incendios, entre otras.

Recientemente, Doña Sofía ha recorrido varios países de Europa. En Londres inauguró una importante exposición en la National Gallery sobre Francisco de Zurbarán; en Estocolmo, asistió al 80º cumpleaños del rey Carlos Gustavo de Suecia; y en Grecia, realizó una visita privada muy emotiva para ella, al rendir homenaje en las tumbas de su hermana Irene y otros miembros de su familia.

Uno de sus proyectos más recientes y significativos ha sido su participación en la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. A través del Congreso Internacional “La Monarquía Española y la Independencia de los Estados Unidos”, Doña Sofía ha destacado la contribución fundamental de España, especialmente figuras históricas como Bernardo de Gálvez, en el apoyo a las colonias americanas en su lucha por la independencia.

Felipe VI confía plenamente en el papel de su madre en estos asuntos, no solo por su prestigio internacional, sino por su profunda comprensión histórica y diplomática. Además, Doña Sofía seguirá desempeñando un rol importante en las próximas visitas oficiales, como la que realizará en junio para rendir homenaje al Papa León XIV, en lo que será una ocasión histórica, ya que será el séptimo Papa que conocerá personalmente.

La figura de Doña Sofía sigue siendo un símbolo de servicio, compromiso y discreción. A diferencia de otras reinas de Europa que se han retirado tras su abdicación, Doña Sofía sigue siendo una figura activa e indispensable dentro de la Casa Real, y su legado perdura entre los españoles.