Cristina de Borbón está muy preocupada. No aparece en ninguna fotografía en la clínica Ruber, pero la infanta visitó de incógnito a la reina Sofía. Felipe le pidió que lo hiciese de esta forma para no formar escándalo por su anunciado divorcio con Iñaki Urdangarin, y lógicamente por la imagen que se ganó en su momento en la institución por el caso Nóos. La hermana de Felipe y Elena estuvo entre Madrid y Barcelona la última semana. Muy preocupada por el estado de salud de su madre.

La reina Sofía ingresó el martes de la semana pasada por una infección en el tracto urinario. Los médicos decidieron mantenerla unos días en observación mientras recibía el antibiótico por vía que era mucho más efectivo. El sábado por la tarde, después de infinidad de rumores y especulaciones, recibió el alta hospitalaria, aunque se marchó a casa con la vía para continuar con el tratamiento desde palacio donde tiene a su disposición médicos y enfermeros.
Sin embargo, hay una gran preocupación por otro asunto. La reina Sofía no está bien. En los últimos meses ha empeorado drásticamente. Especialmente en la movilidad, el habla y en algunos despistes que se hicieron públicos en algunas de sus apariciones, como en los Premios Princesa de Asturias, entró por una puerta equivocada, pero Leonor salió en su ayuda y solo quedó en una anécdota. Ahora se ha sabido el peor diagnóstico, ya lo sabe toda la familia.
La reina Sofía no tiene solo una infección
Los signos del envejecimiento han comenzado a manifestarse en la reina Sofía, con problemas típicos de su edad que incluyen dificultades para hablar y una notable disminución en su movilidad, como se ha observado en eventos recientes. Aunque ha habido críticas hacia la Casa Real por permitir que continúe desempeñando sus deberes institucionales, es la propia reina emérita quien insiste en mantener ese papel activo.
Los tres hijos de la reina Sofía se han reunido en privado para abordar su estado de salud y considerar su futuro inmediato. Es claro que su situación va más allá de una simple infección urinaria y que requerirá cuidados adicionales en su hogar. La familia muestra una evidente preocupación y dedicación hacia ella. La infanta Cristina ya ha preparado a sus cuatro hijos para la posibilidad de lo peor. Les ha informado de la posible demencia senil que presenta la emérita. Ya la están examinando neurólogos.
La infanta Cristina ha comunicado a sus cuatro hijos el grave diagnóstico de su tía, Irene de Grecia, quien padece un avanzado estado de Alzheimer, preparando a la familia para un desenlace inminente.

La conversación privada entre Cristina y sus hijos
En un ambiente de discreción y máxima privacidad, la infanta Cristina ha mantenido una conversación íntima con sus cuatro hijos —Juan, Pablo, Miguel e Irene— para trasladarles la realidad médica que afecta a la princesa Irene. Según ha trascendido en medios próximos a la familia, los profesionales sanitarios han sido claros: el estado de salud de Irene de Grecia es irreversible y el tiempo que resta es limitado.
La princesa Irene de Grecia, hermana de la reina emérita Sofía, ha ocupado siempre un lugar reservado en el organigrama de la familia real. Aunque sin funciones oficiales, su figura ha sido una constante en momentos clave, ejerciendo como confidente y apoyo de su hermana y de sus sobrinos, especialmente de la infanta Cristina, con quien mantiene una relación especialmente cercana.
De carácter reservado y vida austera, Irene reside desde hace décadas en el Palacio de la Zarzuela, donde ha estado bajo el cuidado cercano de la familia. Su estado de salud comenzó a deteriorarse notablemente en los últimos meses, y los últimos informes médicos confirmaron un diagnóstico grave.
Si bien no se ha confirmado oficialmente la patología que sufre la princesa, diversas fuentes apuntan a una enfermedad neurodegenerativa que ha avanzado de manera implacable. La pérdida de movilidad, deterioro cognitivo y la necesidad de asistencia constante han obligado a reforzar el equipo médico en su entorno más inmediato.
Los doctores han informado a la familia Borbón de que la expectativa de vida se ha reducido a menos de dos años, en el mejor de los escenarios. Esta previsión ha sido el detonante para que Cristina prepare a sus hijos ante lo que será una etapa compleja emocionalmente.
Silencio institucional, pero apoyo familiar

La Casa Real mantiene, por el momento, un silencio absoluto respecto a la situación de Irene de Grecia. Sin embargo, fuentes próximas aseguran que tanto la reina Sofía como el rey Felipe VI han reforzado su presencia en Zarzuela para acompañar a Irene en esta etapa.
En paralelo, la infanta Elena también ha sido informada y ha mostrado su disponibilidad para viajar con mayor frecuencia a Madrid. Los Borbón pretenden acompañar a Irene con la misma discreción que ha caracterizado su vida, sin emitir comunicados oficiales ni organizar actos públicos.
Reuniones familiares para un adiós sereno
Durante las últimas semanas se han producido encuentros familiares en Zarzuela. Tanto la reina Sofía como sus hijos han priorizado la intimidad y el acompañamiento emocional. La infanta Cristina, por su parte, ha comenzado a preparar emocionalmente a sus hijos, conscientes de la importancia de despedirse de una figura clave en su estructura familiar.
Estas reuniones también han servido para repasar recuerdos, fotografías familiares y reforzar la unión entre los primos Borbón, que han crecido muy unidos bajo la figura tutelar de Irene.
Una despedida sin focos
Todo apunta a que la despedida de Irene de Grecia se producirá con la misma discreción con la que ha vivido. No habrá grandes actos públicos ni funerales de Estado. La familia apuesta por una ceremonia privada y sobria, en la línea de su perfil reservado.
Con este gesto, la infanta Cristina demuestra su rol activo en el ámbito familiar, liderando uno de los momentos más delicados para los Borbón. La gravedad del diagnóstico ha servido para que los miembros de la familia cierren filas, en torno a una figura que ha representado la estabilidad y la reserva en los momentos más turbulentos de la monarquía española.
Irene de Grecia afronta esta etapa final rodeada del cariño de los suyos y con la


