El rey Felipe VI revive sus años de estudiante en Canadá con emotivos recuerdos y sorprendentes anécdotas

El rey Felipe VI revive su pasado más personal en Canadá y emociona con recuerdos inéditos de su juventud

La visita oficial de Felipe VI a Canadá no solo ha servido para reforzar las relaciones institucionales y comerciales entre ambos países, sino también para protagonizar uno de los momentos más emotivos y personales del monarca en los últimos años. Antes de regresar a España, el Rey volvió al internado Lakefield College School, en Ontario, el lugar donde pasó una etapa decisiva de su vida durante el curso 1984-1985.

El rey Felipe en su regreso al Lakefield College School, en Canadá

Mucho antes de convertirse en rey, allí era conocido simplemente como “Flip”. Lejos de la presión de la Corona y de la vida oficial en España, el joven Felipe encontró en Canadá un entorno que marcó profundamente su personalidad, su manera de entender el mundo y las amistades que todavía conserva décadas después.

Con motivo del 40 aniversario de su paso por el prestigioso colegio, Felipe VI regresó a las aulas donde estudió y fue recibido con un homenaje muy especial. La dirección del centro lo nombró patrón honorario y además inauguró un nuevo edificio estudiantil bautizado con el nombre de “Rey Felipe VI de España”, un gesto que refleja el enorme cariño y reconocimiento que aún existe hacia él dentro de la institución.

Durante el acto celebrado en la histórica capilla del colegio, el monarca compartió recuerdos muy íntimos y sorprendió al hablar abiertamente sobre cómo aquella experiencia terminó moldeando su carácter. Felipe VI explicó que en Lakefield no solo recibió formación académica, sino también una educación basada en valores como el respeto, el compañerismo, la tolerancia y el compromiso.

El rey Felipe en su regreso al Lakefield College School, en Canadá

El Rey recordó que vivir tan lejos de casa le permitió madurar rápidamente y aprender a desenvolverse en situaciones completamente nuevas. Entre risas y nostalgia, compartió algunas de las anécdotas más curiosas de aquellos años, incluyendo simulacros de incendio en pleno invierno canadiense, cuando él y otros alumnos debían permanecer al aire libre soportando temperaturas cercanas a los -20 grados.

También reveló que formó parte del cuerpo de bomberos del internado, una experiencia que, según confesó, le enseñó disciplina y capacidad de reacción ante situaciones difíciles. A eso se sumaban las excursiones en canoa por zonas salvajes de Canadá, rodeados de osos, insectos y condiciones extremas, aventuras que más tarde le ayudaron durante su exigente formación militar en España.

El rey Felipe en su regreso al Lakefield College School, en Canadá

Sin embargo, Felipe VI dejó claro que lo más importante que conserva de aquella etapa son las amistades que nacieron allí y que han sobrevivido al paso del tiempo y la distancia. Durante la visita se reencontró con antiguos compañeros de promoción, compartiendo abrazos, conversaciones y recuerdos de juventud que emocionaron a muchos de los presentes.

Antes de regresar al internado, el Rey también participó en otro importante acto cultural en Toronto, donde entregó el III Premio Internacional de Poesía Joan Margarit a la reconocida escritora Margaret Atwood, autora de El cuento de la criada y ganadora del Premio Princesa de Asturias de las Letras. Felipe VI tuvo palabras especialmente afectuosas hacia la escritora canadiense y destacó su enorme contribución a la literatura contemporánea y su capacidad para ayudar a comprender mejor la sociedad actual.

El rey Felipe en su regreso al Lakefield College School, en Canadá

Este viaje ha mostrado una faceta mucho más cercana, humana y nostálgica del rey Felipe VI, dejando imágenes y declaraciones poco habituales en la agenda oficial de la Casa Real española.

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