Repasamos la moda que triunfó el 22 de mayo de 2004, un gran día para la historia de la realeza europea.

El 22 de mayo de 2004 quedó grabado para siempre en la historia de la monarquía española y en la memoria de los amantes de la moda y la realeza. Madrid se vestía de gala para celebrar la esperadísima Boda Real en la catedral de la Almudena de los actuales reyes Felipe VI y Letizia, un enlace que reunió a representantes de las Casas Reales más importantes del mundo solo unos días después de que contrajeran matrimonio Federico y Mary de Dinamarca. Además de la novia, que acaparó todas las miradas con su icónico vestido de Pertegaz, las invitadas allí presentes nos dejaron un auténtico desfile de elegancia royal que nadie olvida y que sigue inspirando. Con motivo del 22 aniversario de este inolvidable ‘sí, quiero’, repasamos los looks que marcaron esta jornada convertida en uno de los acontecimientos sociales y de estilo más recordados de las últimas décadas y donde vimos a Rania de Jordania marcar la diferencia con blusa blanca, a Carolina de Mónaco ser ejemplo del chic francés o a Máxima de Países Bajos demostrar que luce como nadie una pamela. Elecciones de tendencia que siguen siendo inspiradoras para las invitadas de enlaces a día de hoy.

Máxima de los Países Bajos: look monocolor
La por aquel entonces princesa Máxima, acompañada por su marido, Guillermo Alejandro de Países Bajos, se decantó por un conjunto compuesto por abrigo de seda color maquillaje y vestido de cóctel de gasa con bordado floral. Una enorme pamela con plumas, unos guantes a juego con los zapatos, y un bolso de mano complementaban su imagen. Una apuesta monocolor que siempre es un acierto como invitada de boda.












