Este viernes, la reina Letizia volverá a protagonizar una de las citas culturales que más interés despiertan dentro de su agenda oficial: la inauguración de la 85.ª edición de la Feria del Libro de Madrid. El evento, que se celebra en el Parque de El Retiro entre el 29 de mayo y el 14 de junio de 2026, tiene este año al humor como eje central de su programación. Se trata de una de las grandes citas literarias del país y de un acontecimiento especialmente significativo para la Reina, cuya pasión por la lectura ha quedado patente en numerosas ocasiones.

La Feria del Libro, nacida en 1933 en el Paseo de Recoletos, alcanza este año los 93 años de historia consolidada como el principal escaparate de la industria editorial española. En esta edición, escritores, ilustradores, humoristas y creadores reflexionarán sobre el humor como herramienta de creación, crítica social y pensamiento. Entre los participantes destacan nombres como Jonathan Coe, David Safier, Maitena, Liniers, Kevin Johansen, Eva Hache, Joaquín Reyes, Rodrigo Cortés, Camila Sosa Villada o Bob Pop.
La presencia de doña Letizia en este encuentro no es casual. A lo largo de los años ha demostrado ser una lectora constante y una firme defensora del papel de los libros como vehículo de conocimiento, reflexión y crecimiento personal. Durante sus recorridos por las casetas suele interesarse por las novedades editoriales, conversar con autores y libreros y adquirir ejemplares de géneros muy diversos.
En la edición de 2019, por ejemplo, mostró un especial interés por obras escritas por mujeres. Entre los títulos que incorporó a su biblioteca figuraban Tsunami, coordinado por Marta Sanz, una recopilación de textos de autoras españolas sobre la realidad femenina contemporánea, y Retablo, también vinculado a la escritora madrileña. En aquellos años, además, adquirió varios libros orientados a acercar la política a los más jóvenes, pensando en la educación de la princesa Leonor y la infanta Sofía.

La Reina también ha compartido en ocasiones algunas de sus lecturas recientes. Durante una visita a una librería reveló que estaba leyendo Viaje de invierno de Schubert, del tenor y escritor Ian Bostridge. En otras ediciones de la Feria comentó con autores como Juan Tallón lo mucho que había disfrutado de su novela Rewind, o expresó su interés por La aurora cuando surge, el ensayo de Manuel Astur centrado en el amor, la pérdida y el valor de la palabra.
Su interés por la literatura quedó reflejado igualmente en abril de 2023, cuando grabó un mensaje con motivo del 50 aniversario de Informe Semanal. En una de las estanterías de su despacho podían verse títulos tan variados como Mil besos prohibidos, de Sonsoles Ónega; Una historia de España, de Arturo Pérez-Reverte; Sorolla. Visión de España; o El imperio de lo efímero, del sociólogo francés Gilles Lipovetsky. La selección evidenciaba su interés por la historia, la literatura contemporánea, el arte y la reflexión social.

En la Feria del Libro de 2025, doña Letizia adquirió siete obras muy diferentes entre sí. Entre ellas figuraban Hasta que empieza a brillar, de Andrés Neuman; No soy uno de los vuestros, de José Javier Clemente; Y si pongo otra palabra, dedicado a la figura de Antonio Vega; Alcaravea, de Irene Reyes-Noguerol; Deséenme un buen viaje, de Gina Montaner; Señales, de Tim Gautreaux; y Tal vez viajar, de Ricardo Martínez Llorca. Una selección que combinaba biografía, narrativa, fotografía, reflexión social y literatura de viajes.

Más allá de las novedades editoriales, la Reina mantiene una marcada curiosidad intelectual. Entre sus intereses figuran la filosofía, la poesía y el pensamiento contemporáneo. Ha mostrado afinidad por autores como Nietzsche, Kierkegaard o Slavoj Žižek, así como por la historiadora británica Mary Beard. También ha expresado su admiración por escritores como Ryszard Kapuściński o Haruki Murakami, Premio Princesa de Asturias de las Letras.

La visita de este año volverá a ofrecer una imagen muy reconocible de la reina Letizia: la de una lectora comprometida que aprovecha cada edición para descubrir nuevas voces, apoyar al sector editorial y mantener un contacto directo con autores, libreros y lectores. Una faceta que se ha convertido en una de las más personales y constantes de su actividad institucional.


