William Levy y Maggie Civantos, la pareja más explosiva del cine, nos habla de la familia, la fama y el amor
William Levy y Maggie Civantos son dos de los actores más consolidados de la televisión y el cine actual, cada uno con carreras que los han llevado a conquistar al público internacional. Él, conocido como el “Brad Pitt latino”, ha protagonizado telenovelas que marcaron época, como Café con aroma de mujer o La Tempestad. Ella, por su parte, se ha convertido en un rostro imprescindible de la ficción española gracias a papeles icónicos en Vis a vis o Las chicas del cable. Ambos saben de primera mano lo que significa vivir bajo los reflectores: las luces, las sombras y la presión constante de la fama, algo que no los intimida y que les ha enseñado a manejar con naturalidad.
Ahora, por exigencias de guion, ambos se han convertido en pareja frente a las cámaras en la película Bajo un volcán, que se estrenará el próximo 20 de junio. Sin embargo, la química que muestran en pantalla no es solo profesional: sus declaraciones reflejan la complicidad y la admiración mutua que han ido cultivando durante el rodaje.
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“Yo soy William, el que vino de Cuba, una persona que no ha cambiado, siempre he sido el mismo. Para mí esto no es mi vida, es mi carrera”, comenta el actor cubano, reflejando la humildad y el compromiso con su trabajo que lo han caracterizado desde sus comienzos. La fama no lo ha hecho perder su esencia, y su conexión con la familia es lo que marca la pauta en su vida: “Lo único que me mantiene lejos de pasar más tiempo aquí en España son mis hijos. Ellos son mi prioridad absoluta”.
Durante la entrevista, ambos actores hablaron sobre cómo equilibran la intensidad de sus carreras con la vida personal. Maggie Civantos reconoció que, a pesar de la exposición mediática y los retos de interpretar papeles complejos, encuentra en su familia y en su entorno más cercano el soporte necesario para seguir adelante. William Levy coincidió: “Me siento como en casa en España, me encanta la energía, la comida, todo en general. Estoy muy feliz aquí, y además, laboralmente, últimamente todo lo que hago lo estoy haciendo aquí. Aunque, entre enero y junio, hago una pausa para disfrutar de mis hijos y no perderme los momentos importantes con ellos”.

La película Bajo un volcán promete ser un escaparate del talento de ambos, pero también refleja la madurez y el equilibrio que han alcanzado en sus vidas. Mientras Maggie habla del amor y la entrega que implica dar lo mejor de sí frente a la cámara, William Levy reafirma que su mayor satisfacción sigue siendo la familia, ese refugio que le permite mantener los pies en la tierra, a pesar de los reflectores y la presión mediática.
En definitiva, esta dupla no solo brilla por su talento actoral, sino también por la autenticidad con la que viven sus vidas personales y profesionales, demostrando que la fama puede convivir con la humildad, el amor y los valores familiares.


