Isabel Preysler: “De mis tres hijos mayores, Enrique siempre fue el que sacó las mejores notas sin apenas esforzarse. Sin embargo, su comportamiento en clase no solía ser bueno”

Isabel Preysler: “De mis tres hijos mayores, Enrique siempre fue el que sacó las mejores notas sin apenas esforzarse. Sin embargo, su comportamiento en clase no solía ser bueno”

Isabel Preysler recuerda la infancia de Enrique Iglesias: un niño brillante, travieso y con un don para la música

Enrique Iglesias

Este 8 de mayo, Enrique Iglesias cumple 51 años, y su madre, Isabel Preysler, ha recordado con cariño cómo fue su hijo menor durante la infancia y la adolescencia. En su biografía Mi verdadera historia, la socialité describe a Enrique como un niño cariñoso, tierno y travieso, siempre pegado a su madre y, a la vez, con un talento natural que destacaba en la escuela.

“De mis tres hijos mayores, Enrique siempre fue el que sacó las mejores notas sin apenas esforzarse. Sin embargo, su comportamiento en clase no solía ser el mejor”, relata Preysler. A pesar de su aparente facilidad académica, la madre admitía que Enriquito, como lo llamaba, a veces engañaba con su conducta, haciendo creer que era aún más aplicado de lo que realmente era. Su carisma y cercanía con la familia lo convirtieron en “el bebé” de la casa, incluso cuando ya había dejado de ser un niño pequeño.

Enrique cursó su etapa escolar en Saint Anne’s en Madrid, un colegio de prestigio en El Viso, y luego en Gulliver Preparatory School en Miami, donde volvió a destacar académicamente frente a sus hermanos mayores, Chábeli y Julio José. Sin embargo, su verdadera pasión estaba en otro lugar: la música. Desde joven, Enrique guardó para sí mismo su talento, evitando compartirlo con su familia, incluidos su madre y su padre, Julio Iglesias.

Al llegar a la universidad, Enrique comenzó la carrera de Business Administration en la Universidad de Miami, siguiendo los pasos de su hermano Julio, pero pronto decidió dejarla para dedicarse de lleno a la música, iniciando así una carrera que lo convertiría en uno de los artistas latinos más exitosos de todos los tiempos. Preysler recuerda que, incluso siendo un niño, su hijo ya mostraba la determinación y el carácter que lo acompañarían toda la vida: un equilibrio entre disciplina y rebeldía que marcaría su personalidad.

enrique iglesias

Hoy, Enrique aplica esos mismos valores en su papel de padre, asegurando que sus hijos crezcan con atención, afecto y estabilidad, sin repetir los errores de su propia infancia, marcada por la ausencia de sus progenitores durante largas temporadas. Isabel Preysler asegura que el orgullo que siente por él como adulto y como padre es inmenso: “Definitivamente, no hay otro como Enriquito. Era especial entonces y lo sigue siendo hoy”.