Ha comenzado una de las visitas más especiales del rey Felipe VI, quien ha llegado este martes a Canadá, donde estará hasta el jueves 21 de mayo. Se trata del primer viaje de su reinado al país norteamericano y tiene carácter económico y comercial, aunque también cuenta con tintes culturales y personales, puesto que el jefe del Estado revivirá una de las etapas más apasionantes, la que cambió para siempre su vida. Dos ciudades y un reencuentro marcan la hoja de ruta, que ya ha comenzado.

Los relojes marcaban las 20.30 horas en España y las 14.30 en el destino cuando el avión de la Fuerza Aérea Española ha aterrizado en el Aeropuerto Internacional MacDonald – Cartier de Ottawa, procedente de la Base Aérea de Torrejón (Madrid). A su llegada, en medio de una fuerte racha de viento y con cielos nubosos por la probabilidad de lluvia, Felipe VI ha sido recibido por el ministro de transportes de Canadá, Steve MacKinnon; el embajador de España en Canadá, Alfredo Martínez Serrano; el jefe de protocolo de Canadá, Sébastien Carrière; y el embajador de Canadá en España, Jeffrey Marder.

La visita sirve para reforzar los lazos de ambas naciones en un contexto marcado por los cambios producidos en los últimos años en materia diplomática y de cooperación. La primera parada es Rideau Hall, con la Gobernadora General de Canadá, Mary Simon, como anfitirona. En esta residencia oficial se lleva a cabo un encuentro al que se suman también las delegaciones. Además, el colofón de la jornada es una cena en honor a Felipe VI en la que participa también Whit Grant Fraser, esposo de la mandataria y periodista con una dilatada trayectoria. Cabe recordar que el jefe del Estado del país es Carlos III y lo representa la citada diplomática, que pasará a la historia por ser la primera persona indígena en ocupar el cargo.




