Chábeli Iglesias recuerda cómo Enrique ocultó a Julio Iglesias que sería cantante
Con motivo del 80.º cumpleaños de Julio Iglesias, la prensa y los medios rinden homenaje a una de las figuras más icónicas de la música española, que ha vendido más de 300 millones de discos en todo el mundo. En este contexto, la revista ¡HOLA! ha dedicado su portada a la leyenda musical, repasando tanto su trayectoria profesional como los momentos personales más relevantes de su vida.
Anoche, durante la segunda parte del documental sobre Julio Iglesias emitido en el programa de TVE Lazos de Sangre, participaron dos de sus hijos, Chábeli y Julio Iglesias Jr., quienes compartieron historias inéditas y fascinantes sobre la vida de su padre. Entre las anécdotas más destacadas se encuentra el momento en que Enrique Iglesias, aún adolescente, decidió mantener en secreto su decisión de convertirse en cantante, sin informar a su padre Julio hasta el último momento.

Chábeli relató cómo su padre, a pesar de su éxito internacional y las constantes giras, siempre se mantuvo cercano a sus hijos y procuraba equilibrar su carrera con la crianza de tres adolescentes que comenzaban a forjar sus propias vidas. “Yo era un poco rebelde”, recordó Chábeli, mientras que su hermano Julio José añadió que Enrique “era el más gamberro” de los tres.
La hija de Isabel Preysler destacó que, aunque todos sabían del talento musical de Enrique, nunca imaginaron que él seguiría los pasos de su padre hasta que decidió dar el gran paso. “La verdad es que ninguno de nosotros lo pensamos, porque lo mantuvo en secreto hasta el último momento”, explicó Chábeli.
Este episodio evidencia no solo la determinación de Enrique para forjar su propio camino en la música, sino también la dinámica familiar de los Iglesias Preysler, donde cada hijo fue acompañando sus decisiones personales dentro de un hogar que, aunque mediático, procuraba preservar cierta intimidad y apoyo mutuo.

Años después, Enrique ha consolidado una carrera independiente y exitosa, dejando clara su intención de brillar por mérito propio, y Chábeli recuerda con cariño esos primeros pasos en secreto que marcaron un antes y un después en la relación entre padre e hijo.


