Ella se sentó frente a mí, me pasó una caña y dijo: “Pareces alguien que necesita compañía”. No le conté quién era en realidad. Le dije que era electricista, que criaba solo a mi hijo, que apenas…
La camarera le sirvió la caña con una sonrisa profesional, pero Alejandro apenas la miró. Llevaba una hora esperando a una mujer que nunca apareció, y cuando finalmente dejó el móvil sobre la mesa con un gesto de resignación, sintió que aquella noche sería otro fracaso. Llevaba dos años saliendo con citas fingiendo ser electricista, … Read more