Cuando por fin dejé a mi novio, no fue un grito ni una escena. Fue un jueves por la noche, en un restaurante, después de dieciséis meses de silencios. Me levanté de la mesa, crucé el vestíbulo y…
La cena había terminado antes de tiempo, aunque nadie había pedido la cuenta. Sofía había pedido esa noche para decirle a Marcos, después de dieciséis meses, que el patrón de las últimas semanas ya no admitía más explicaciones. Marcos no era un mal hombre. Era un hombre difícil de la manera más difícil de todas: … Read more