Doña Cristina inicia una nueva etapa, trasladándose definitivamente a Barcelona.

La vida de la infanta Cristina ha experimentado importantes cambios en los últimos años. Tras su divorcio de Iñaki Urdangarin, el traslado definitivo de Ginebra a Barcelona y su etapa laboral finalizada en la Fundación Aga Khan, donde se la considera un referente para el mundo de la cooperación, se abre una nueva etapa marcada por una mayor cercanía a sus hijos y a su familia. Las especulaciones sobre una posible nueva relación sentimental han sido recurrentes. Sin embargo, en esta etapa vital no forma parte de sus planes.


