La agenda del Santo Padre estará marcada por una intensa actividad entre Madrid, Barcelona y Canarias. León XIV participará en vigilias con jóvenes, celebrará varias misas, visitará centros vinculados a Cáritas y mantendrá encuentros con migrantes. Uno de los momentos más simbólicos será su visita a la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, donde bendecirá la Torre de Jesucristo. También ofrecerá flores a la Virgen de la Almudena y visitará el monasterio de Montserrat. Este viaje responde a la invitación que Felipe VI y doña Letizia le trasladaron tras la misa de inicio de su Pontificado.

La Casa Real ya ha confirmado la participación de varios miembros de la Familia Real en los actos principales. El sábado 6 de junio, los Reyes recibirán al Papa a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 10:30 horas. Más tarde, a las 11:30 horas, Felipe VI y la reina Letizia estarán acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía en el Palacio Real para el recibimiento oficial del Santo Padre y el encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático acreditado en España.
Al día siguiente, el domingo 7 de junio, los Reyes y sus hijas asistirán a la Santa Misa que se celebrará en la Plaza de Cibeles a las 10:00 horas. Posteriormente, el lunes 8 de junio, la reina Sofía participará en la oración y homenaje a la Virgen de la Almudena en la Catedral de Madrid. El 10 de junio, Felipe VI y Letizia viajarán a Barcelona para asistir a la misa en la Sagrada Familia, mientras que el 12 de junio doña Sofía estará presente en la ceremonia de despedida del Papa en el aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.
Esta visita tendrá un significado especialmente simbólico para Leonor y Sofía. La última vez que un Papa visitó España fue en agosto de 2011, cuando Benedicto XVI acudió a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. En aquel momento, Felipe y Letizia todavía eran príncipes de Asturias y sus hijas tenían apenas 5 y 4 años. Las pequeñas participaron entonces en el saludo oficial al Pontífice junto a otros miembros de la Familia Real, en un ambiente cercano y familiar.

Un año antes, en noviembre de 2010, Benedicto XVI había visitado Santiago de Compostela con motivo del Año Santo Compostelano. En aquella ocasión fue recibido por don Felipe y doña Letizia, aunque Leonor y Sofía no participaron en los actos oficiales. Sin embargo, el primer encuentro de una de las hijas de los Reyes con Benedicto XVI se produjo en julio de 2006, durante el V Encuentro Mundial de las Familias celebrado en Valencia. La princesa Leonor tenía entonces solo ocho meses y acudió junto a sus padres a un encuentro con el Pontífice en el Palacio de la Generalitat.
Quince años después de la última visita papal, la situación de la Familia Real es muy diferente. Leonor y Sofía, con 20 y 19 años respectivamente, han asumido ya una presencia institucional mucho más activa y han participado en numerosos actos oficiales tanto junto a sus padres como en solitario. Aunque ambas continúan con su formación académica, se han convertido en un apoyo cada vez más visible para Felipe VI dentro de la agenda institucional.

De los 266 Papas elegidos en la historia de la Iglesia, solo los tres últimos —Juan Pablo II, Benedicto XVI y León XIV— han visitado o visitarán España, ya que durante siglos no era habitual que los Pontífices abandonaran el Vaticano. Por eso, la llegada de León XIV no solo representa un importante acontecimiento religioso, sino también un momento histórico para la Casa Real y para miles de fieles que seguirán de cerca cada acto de esta visita.



