Sentado en mi ático de Chicago, lo tenía todo: un imperio, millones, poder… y veintiséis navidades en completa soledad. Esa noche sonó mi teléfono, y la voz temblorosa de un niño pequeño atravesó…
La llamada llegó un 24 de diciembre, cuando Reed Ashford, el hombre al que llamaban el Fantasma de Chicago, se preparaba para pasar otra noche a solas en su ático del piso cincuenta. Veintiséis navidades en soledad absoluta, un imperio construido desde las sombras, suficiente dinero para comprar cualquier cosa, excepto una cena en compañía. … Read more